Jardín de flores curiosas
Dramaturgia Magda Labarga a partir de textos renacentistas y barrocos.
El ser humano es el animal que admira, al menos eso dice Covarrubias en su Tesoro de la lengua: «Admirar es pasmarse y espantarse de algun efeto que vee extraordinario, cuya causa inora. Entre otras propiedades que se atribuyen al hombre, es ser admirativo». De admiración está hecho nuestro Jardín de flores curiosas, una miscelánea (como aquella de la que toma el nombre) hecha teatro. Una performance barroca que mezcla prosa y verso, las palabras con lo imposible de decir. Un jardín donde la flor que más abunda es la de la maravilla. Lo mostrarán guías excepcionales: durante los siglos XVI y XVII, como en casi todas las cortes europeas, en los palacios de los Austrias vivieron personas con discapacidad, cuerpos extraordinarios, cuya misión era alegrar la vida de nobles y reyes. Se les llamó gente de placer, y es esta gente de placer la que nos toma de la mano para acercarnos al mundo barroco, un mundo ambiguo, inestable, en crisis…, un mundo tan parecido al nuestro.
¿Sabías que hay unos peces en el mar de Noruega, cuyos ojos resplandecen tanto de noche que parecen ardientes fuegos?
Magda Labarga
Imagen de cartel: Detalle de la obra La Creación, de el Taller de El Bosco.
Por cortesía del Museo Nacional del Prado
Escenografía
Jose Luis Raymond
Iluminación
Nuno Samora
Vestuario
Ikerne Giménez
Sonido
Jose Alberto Gomes
Directora de producción de Terra Amarela
Beatriz Sousa
Dirección
Marco Paiva
Producción
Compañía Nacional de Teatro Clásico y Terra Amarela
Paulo Azevedo
David Blanco
Patty Bonet
Fernando Lapeña
Mari López
Vasco Seromenho
Teatro de la Comedia
Sala Tirso de Molina
1 – 18 ABR 2027
Encuentro con el público: 7 de abril
Funciones para grupos escolares (fechas por determinar)